CORNEJO EN PLENA ILEGALIDAD: SI REELIGEN LOS INTENDENTES DEL PJ QUIERE “DESCONOCER” LOS RESULTADOS Y DECLARAR ACEFALÍA

El gobernador no descarta la intervención en Lavalle, San Martín, Tunuyán y San Rafael si los jefes comunales ganan las elecciones y luego logra un fallo favorable de la Suprema Corte contra las reelecciones.  Apuntará a anular los comicios, pedir una carta de “acefalía” y convocar a una nueva votación.

 

En una nueva muestra de intolerancia y desprecio de las instituciones de la democracia, el gobernador Alfredo Cornejo elucubra en su cabeza un plan en el que no descarta intervenir los departamentos de Lavalle, San Martín, Tunuyán y San Rafael si la corte no limita la posibilidad de las reelecciones de los Intendentes.

El mandatario provincial está nervioso y entra en “cólera” cuando le plantean que la justicia le puede dar la razón a los caciques peronistas para presentarse a un nuevo mandato.

Acostumbrado a despreciar los procesos democráticos, Cornejo no está para nada satisfecho  y no aceptaría de ninguna manera un fallo desfavorable a sus intereses.

Al parecer la Sala 2 de la Suprema Corte de Mendoza avalaría a los jefes comunales a presentarse a un nuevo mandato antes de fin de mes, por lo que los mandatarios comenzarían inmediatamente la campaña.

Ante esto, Cornejo ya estaría elucubrando tres estrategias para impedir que esto suceda, en un grave ataque a la democracia interna de la provincia y la autonomía de los departamentos.

La primera apunta a que el pleno de la corte falle antes del 28 de abril (fecha de las PASO en los cuatro departamentos) y deje sin efecto las candidaturas de los jefes comunales. “Sería un golpe terrible, porque deberían cambiar los candidatos a días de los comicios”, explican desde el cornejismo  sobre el “PUNTO A” de su plan que apunta a un “fallo express” del máximo tribunal.

Si esto no prospera, hay un “PUNTO B” que es el de que la Corte falle después de las PASO y se deban “anular” las elecciones. Esta opción apunta a que los intendentes se presenten y –en caso de ganar- haya una carta judicial para anular los procesos electorales, algo que viola severamente las autonomías departamentales.

Esto es algo que el gobernador ya está intentando, presionando a la corte para que suspenda los comicios desdoblados en los cuatro departamentos.

El “PUNTO C” es el que muestra mayor desprecio por la democracia y es el que apunta a la intervención de los municipios en caso de que los intendentes peronistas obtengan una victoria en las urnas.    La posibilidad es que un fallo de la Suprema Corte tarde varios meses haría que los intendentes posiblemente hayan sido reelectos y se encuentren en ejercicio en sus cargos.

Aquí es donde aparece la posibilidad más “democratizara” que analiza el gobierno provincial. Si el fallo se da antes de diciembre –cuando finalice el mandato de Cornejo en Mendoza- se plantea que la autoridad máxima de la provincia podría anular los resultados electorales.

Esta situación derivaría en un pedido de “intervención” a los cuatro municipios considerando una cláusula de “acefalía”, entendiendo que los intendentes no estarían validados en sus cargos y se debería hacer una nueva elección.

El planteo se realiza en torno al Artículo 207 del régimen municipal de la Constitución de Mendoza, donde se establece que “en caso de acefalía de una municipalidad, el Poder Ejecutivo podrá intervenir al solo objeto de convocar a elecciones dentro del término de 30 días a contar desde el momento en que la municipalidad sea intervenida”.

EL CASO SANTA ROSA

Hace un par de años Cornejo hizo lo imposible para destituir al Intendente de Santa Rosa, Sergio Salgado. Después de varias presiones, Salgado terminó renunciando.

Lo llamativo es que en aquel momento el entonces jefe comunal santarrosino había planteado que el gobernador Cornejo lo perseguía, situación que fue relativizada en su momento y que pocos creyeron.

“Difamaciones, denuncias, persecución, y ahora acusado por la complicidad de un fiscal y del gobierno provincial, tomando esto como una dictadura en potencia, faltando solo el fusil, el Falcon verde y los decretos ley”, decía Salgado en su carta allá por abril de 2016.

Hoy, a tres años de aquel suceso y con una intendente radical en Santa Rosa, habrá que repensarse si algunas de las cuestiones que planteaba Salgado eran verdaderamente reales.