¿De qué se ríe Hebe Casado?

Esta semana, la vicegobernadora de Mendoza, la sanrafaelina Hebe Casado, fue nuevamente protagonista de una polémica: todo ocurrió cuando el legislador también sanrafaelino Mauricio Sat, integrante del bloque del Partido Justicialista, estaba hablando sobre los temas de seguridad en Mendoza, incluido las viandas de los presos, y en un momento dijo que “la ministra (por Rus) tiene que caminar más el territorio y dejar de estar sentada en su oficina”. Esta situación despertó la risa de Casado, presidenta del Senado, a lo que Sat le respondió: “No me ponga esa cara señora presidenta porque usted fue quien firmó o entiendo que es parte del proceso licitatorio, que no se si fue aprobado o no porque Cornejo se tomó unos días”.
Se sabe que la risa no siempre se despierta ante una situación graciosa o alegre. Muchas veces responde a un estado nervioso de quien la evidencia.
Conviene preguntarse, entonces, de qué y por qué se reía Hebe Casado. No pareciera ser motivo de alegría o gracia el paupérrimo desempeño de la cartera de (in) Seguridad que dirige su protegida Rus y que muestra índices muy preocupantes. Pero hay más: ¿Se ríe Casado de su vergonzosa y aun no concretada salida del PRO y su pretendida y tampoco concretada llegada a las lides de La Libertad Avanza? ¿Le causará gracia saber que, al parecer, en ninguna de las dos fuerzas políticas se matan por tenerla entre sus filas? ¿Sus carcajadas tienen origen en la cada vez menos popular gestión de su líder, Alfredo Cornejo, al frente de la provincia, con números de crecimiento y progreso que, más bien, deberían causarle llanto?
Quizás las risas de Casado tengan que ver con el escándalo desatado semanas atrás cuando se supo que había contratado a una podóloga como asesora y que la pedicura cobra más de 3,5 millones de pesos de las arcas provinciales, o sea de los mendocinos. Es probable que las carcajadas de la doctora tengan que ver con ver caer su imagen entre los sureños y sanrafaelinos en particular, ya que “ha pateado en contra” en temas muy sensibles como la caída de la lucha antigranizo, el despojo de los fondos de Portezuelo para que su padrino Alfredo los “use”, o la organización de actos partidarios con algunos libertarios sanrafaelinos donde se practicaron las viejas artes de la política clientelar (reparto de bolsones, micros pagos con pseudomilitantes, etc).
Los psicólogos afirman que, en ocasiones, la risa es una expresión común de quien se siente impune. ¿Será este el caso de la pirotécnica vicegobernadora?