Utilice este título tiempo en pantalla, sus apps preferidas y por qué casi no usa inteligencia artificial y cree en base a ese titulo original un titulo nuevo, preciso, comprensible y que no pierda relacion con el titulo original. Necesito que me devuelvas solo y nada mas que el titulo nuevo.
Tu tarea es utilizar
Es abogado, inversor financiero, exdirigente político y para muchos un provocador profesional de las redes sociales. Pero si se le pide que se autodefina, Carlos Maslatón asegura ser un simple “forista de internet”.
Fiel a ese espíritu, su vida digital no se limita a la exposición en X (ex Twitter), donde acumula más de 400 mil seguidores. Maslatón pasa casi nueve horas diarias usando su celular y se busca a sí mismo en Google “tres o cuatro veces” al día.
Con un discurso ágil, verborrágico y sin filtros, Maslatón combina la lógica dura del análisis financiero con una sensibilidad casi estética hacia la tecnología. Defiende a Apple —desde el primer iPhone en 2007, asegura haber tenido casi todos— y dice que no puede bajarle el tiempo de uso a su teléfono “porque hoy está todo conectado a eso”.
En esta entrevista que inaugura una serie sobre el vínculo cotidiano de figuras públicas con la tecnología, Maslatón revela cuáles son las apps que no puede dejar de usar, qué tiene en su pantalla de inicio, por qué nunca usa funda y qué aparece en la lupa de su Instagram.
Los hábitos digitales de Carlos Maslatón
—¿Cuál fue tu primer celular?
Un Movicom en 1989, que era una valija. El segundo, el que usaba Michael Douglas en Wall Street, un Motorola (Dynatac 8000x). Después pasé por el BlackBerry, uno que era solo para mails. Me lo regaló Wenceslao Casares en el año 2000. Y desde que salió el iPhone, en 2007, estoy con Apple. Tuve prácticamente todos los modelos, salvo algún intermedio.
Lo probé en 2010 y no me gustó. Me molestaban los íconos con dibujitos. No es para mí. Me adapté al sistema operativo de Apple y nunca más lo cambié. Me parece que el diseño de Apple es infinitamente superior.
—¿Qué celular tenés hoy?
Un iPhone 16 Pro. No uso el Max porque no necesito pantalla más grande. Tengo buena vista. Pero sí elijo siempre el de mayor capacidad de almacenamiento: este es de un terabyte. Si aparece uno de dos, lo voy a comprar. Yo trabajo con el celular.
—¿Por qué no usás funda?
El celular es una obra de arte. ¿Cómo le voy a poner una goma espantosa encima? Me molesta la estética de las fundas. Debo estar en el 3% que no las usa. Entiendo a los que sí, pero para mí no tiene sentido. Nunca se me cayó. No tengo manos débiles; al celular lo agarro fuerte. Además, disfruto sentir el metal, los materiales reales del teléfono. Es mucho más lindo así.
—¿Qué imagen tenés de fondo de pantalla?
Una foto de mi esposa, Mariquita Delvecchio, el día de nuestra boda.
—¿Cuántos mensajes sin leer tenés en WhatsApp?
1438. A veces bajo un poco, pero vuelven a acumularse. Hay mucho grupo, mucho spam, gente que me escribe. Recibo una infinidad de mensajes por día. No es que no quiera responder; es que es imposible hacerlo con todos. Algunos me quedan colgados sin querer.
—¿Cuál es tu grupo de chat más activo?
Algunos están relacionados a la empresa en la que estoy trabajando (Roxom). Tengo algunos grupos afines ideológicos, como el de ONG Bitcoin Argentina. También Bitcoin Refugee, que es internacional. Algunos para comprar entradas a partidos fútbol.
Pero en general los grupos no me interesan mucho. Me gusta más expresarme en Twitter. Lo que tengo para decir, lo digo ahí, para la humanidad entera. Soy sociable, pero no me interesa estar en grupos cerrados.
Solo si es imprescindible, cuando estoy obligado porque algo es largo o no hay tiempo. Pero el 90% de lo que escribo es texto. Tampoco me gusta responderlos.
—¿Escuchás los audios acelerados?
Sí, a 1.5x, salvo que sean muy cortos, de menos de 10 segundos, que los escucho a velocidad normal. A 2x me parece exagerado.
—¿Tenés un chat con vos mismo?
—¿Quién es el contacto más famoso de tu agenda?
Puede ser Sergio Massa. Hablamos frecuentemente. Javier Milei también está, aunque hace más de tres años que no hablamos. También Wences Casares, con quien trabajé en Patagon en los 90 y Xapo, que es uno de los grandes bitcoiners del mundo.
Solo si me insultan. No por otra cosa. Pero no bloqueo fácilmente. A mí en Twitter me deben tener bloqueado miles, sí.
—¿Cuántas horas por día usás el celular?
Entre 7 y 9. Hoy, por ejemplo, me dice 8 horas 36 minutos. No tengo ninguna posibilidad de bajarlo. Hoy toda la vida está conectada al móvil. Yo tengo un tema con la información. Recibo cada cinco minutos noticias, de los mercados o de política local o internacional.
Antes de internet ya era así. He vivido totalmente comunicado desde los 10 años en adelante. Escuchaba onda corta para seguir radios internacionales. El celular lo que ha hecho es facilitarme el acceso a las informaciones.
—¿Cuáles son tus apps más usadas?
Interactive Brokers, una plataforma de trading. X (Twitter), WhatsApp, Instagram, TradingView, Safari, i24News (un medio de Medio Oriente), YouTube, Calendario, Fotos… Algunas son uso diario, otras ocasionales.
—¿Red social favorita?
Twitter, sin dudas. Yo soy un viejo facebookero, lo usé desde 2007, pero desde hace siete años me pasé a Twitter por mi forma de expresión. Instagram y TikTok los uso más para ver que para publicar.
—¿Cómo viviste las veces que perdiste la cuenta de X?
La primera fue por un robo, la segunda por phishing. Me ayudaron a recuperarla. Fueron horas espantosas. Para alguien como yo, que se expresa permanentemente sobre un montón de cosas, perder Twitter es como estar preso.
Rechazo a la inteligencia artificial
—¿Usás inteligencia artificial?
Sí, uso ChatGPT y Grok como buscadores avanzados. Pero no para que me hagan el trabajo. Me considero intelectualmente soberbio, entonces me cuesta aceptar que una IA escriba por mí. Además, da algunas respuestas muy buenas y otras que son directamente un mamarracho. Sé que se va a ir perfeccionando, pero creo en la creación individual, especialmente en temas de contenido y razonamientos generales.
En análisis financiero pienso que no sirve. Al menos yo todavía no veo ninguna IA que nos haya superado a nosotros para operar. Hay un tema, que es que cuando hay mucha concentración de opiniones en el mercado, esa concentración termina jugando en el sentido contrario.
Si todos empiezan a pensar igual porque lo sugiere una IA, el mercado hace lo contrario. Me parece a mí que la uniformidad de pensamientos con las que se entrena la IA puede terminar chocando contra la realidad de los mercados. Quizás algún ingeniero me pueda refutar, pero es mi opinión.
—¿Qué te preocupa de la IA?
No me preocupa. Me entusiasma moderadamente. Yo hace 35 años que soy simplemente un usuario de temas tecnológicos y voy acompañando los progresos.
—¿Mostrás tu última foto?
Sí, es una foto del logo de Clarín en la entrada de la calle Tacuarí. Soy un amante del arte. Está hecho en mármol. Es espectacular.
—¿Última canción que escuchaste?
Deceptacon, de Le Tigre. La escuché anoche en un bar y la busqué.
Poco. Spotify me abruma. Me parece una plataforma socialmente aislada. Prefiero YouTube: tiene comentarios, comunidad, me hace sentir más conectado. En Spotify me siento encerrado.
—¿Últimas búsquedas en Google?
Algo relativo a la empresa china Alibaba, porque está a punto de salir el informe trimestral de los de los resultados de la compañía. También me busco a mí mismo, tres o cuatro veces por día. Busco noticias recientes, filtrando por últimas 24 horas. Quiero ver qué es lo que ha salido, cosas que yo pueda haber declarado o comentarios de otros sobre mí.
—¿Qué aparece en tu lupa de Instagram?
Una mezcolanza: mujeres, corridas de toros, algo de Perón, barcos hundiéndose, Guillermo Moreno, cosas de Medio Oriente, los reyes de Inglaterra…
—¿Qué pensás del futuro post-celulares?
Mark Zuckerberg dice que van a ser reemplazados. Pero no me convence lo que proponen con los dispositivos cerebrales ni con los lentes inteligentes. Probé los Google Glass en su momento y no me sirvieron. Tampoco me interesa el Apple Vision Pro. Es muy fuerte la adaptación de las últimas décadas a este concepto. Pero si algo reemplaza al celular y funciona, por supuesto que lo voy a usar.
, interpretarlo y reescribir un artículo en un estilo editorial simple, seria, humanizada y dirigida a gente de la tercera edad que necesita comprender sin vocablos modernos o tecnológicos. Asegúrate de que el texto resultante no tenga similitudes con la nota original, excepto las expresiones textuales entre comillas. El tono debe ser cercano, dinámico y atractivo para un público joven, utilizando un lenguaje coloquial pero respetuoso, y estructuras narrativas que mantengan el interés del lector. Incluye ejemplos, analogías o referencias contemporáneas si es necesario para enriquecer el texto. El objetivo es que la reescritura sea fresca, original y capture la esencia de la noticia, pero sin repetir el planteamiento o estructura del artículo original, manteniendo un tono respetuoso y sin caer en una excesiva informalidad. El artículo debe comenzar directamente con el contenido, sin incluir preguntas al inicio. Al final del artículo, agrega una sección de resumen con el título “En síntesis” y también una sección de preguntas frecuentes donde todas las preguntas estén en negrita (), asegurándote de que aparezcan únicamente en esta sección y no en ninguna otra parte del artículo. Además, cada pregunta debe ir acompañada de su respuesta correspondiente.
Crédito de la fuente original: www.clarin.com
