Utilice este título “Todo mi mundo gira alrededor del Calamar” y cree en base a ese titulo original un titulo nuevo, preciso, comprensible y que no pierda relacion con el titulo original. Necesito que me devuelvas solo y nada mas que el titulo nuevo.
Tu tarea es utilizar
Tras el descenso del 13 de junio de 1999 que condenó a Platense a dos décadas fuera de la máxima categoría, el ‘Calamar’ concretó su regreso a Primera en enero de 2021. El peregrinaje por canchas hostiles del ascenso cada sábado, con doce temporadas consecutivas en la Primera B Metropolitana, se convirtió en un rasgo identitario del club. Y en ese viacrucis aparece Gerónimo ‘Momo’ Benavides Marchesi, uno de los streamers más populares y reconocido fanático de Platense. “El amor real se ve en las malas”, le dice a Clarín, lo que no quiere decir que no disfrute el gran momento del club. Apenas cinco años después de la vuelta a Primera, con el Apertura 2025 en el bolsillo, “el Marrón” está entre los ocho mejores de América y a horas de disputar el partido más importante de su historia internacional ante Fluminente por los cuartos de final de la Copa Libertadores.
Este dulce presente se compone de ingredientes nobles: los mismos gigantes de la Liga Profesional que cazó a domicilio en aquel torneo inolvidable. El triunfo frente a Racing en el Cilindro y la eliminación a River por penales en un Monumental mudo, tras sortear la parada brava ante San Lorenzo en el Bajo Flores y destrabar la final frente a Huracán en Santiago del Estero, fueron el tráiler de lo que vino después.
Momo recibió a Clarín en su departamento antes de viajar a Brasil para acompañar al equipo. “Todo mi mundo futbolero gira en torno a Platense y a la Selección, que son las dos cosas que me gustan. Eso capaz tapa que miro fútbol; soy muy consumidor, pero conozco mucho más del ascenso que de la Serie A”.
“A mí la Premier o la Champions me chupan un huevo”, afirma. Momo se volcó al streaming en 2013, con 24 años. Su forma de relatar anécdotas y su humor lo convirtieron en una figura de internet, al punto de ser galardonado como Streamer del Año en 2021 durante la cuarta edición de los Coscu Army Awards, evento realizado por Martín Pérez Disalvo ‘Coscu’ en el Hotel Hilton de Puerto Madero.
“En el último tiempo, Gerónimo y Momo son casi lo mismo. Sé que hay un personaje que sirve a las redes y supongo que es divertido. Antes era como Venom y Spider-Man, pero hoy estoy en una etapa de mi vida muy relajada”, relata. Gerónimo se define como “un pibito que salió muy de abajo, estudió toda su vida, trabajó y trata de dejar un buen mensaje”.
Grabar vlogs de viajes e historia, participar en La Velada del Año de Ibai o Párense de Manos, o ser la voz del estadio de la Selección en Qatar 2022 son algunas de sus anécdotas recientes. Además, combinó la exposición con metas personales como su título de abogado y colaboraciones con figuras como Zidane y Messi.
“Trabajé desde los 14, estudié, me recibí, hice posgrados y estoy escribiendo una tesis. Maduré con el tiempo. No soy el mismo que empezó con Coscu hace 13 años”, cuenta. Alejado del estereotipo de ‘famoso’, confiesa que le gusta pasar tiempo en familia o con amigos, siente pasión por la mecánica e incluso armó su propio taller.
“Siempre dije lo que pensaba. Últimamente voy más a fondo porque con esta cultura de la cancelación por cualquier estupidez... me chupa todo un huevo. No voy a dejar de decir lo que pienso. Prefiero estar al lado de alguien que me dice lo que piensa, por más que sea lo opuesto a mí, a una persona que calla y nunca dice nada”, afirma.
“A la noche debe ser feo irte a dormir pensando ‘no soy quien quiero ser’. A mí nunca me pasó porque jamás me mostré como alguien que no soy”, señala. Su forma de comunicar lo llevó a construir una comunidad de más de 1,8 millones de suscriptores en YouTube (‘MoMoLaDinastia’).
Aunque creció en Tolosa, La Plata, es fanático de Platense desde chico. “No había posibilidad de ser de un club a setenta kilómetros de tu casa. En La Plata es todo Gimnasia y Estudiantes, después Boca, River, y un poco de Racing. Mi viejo era de Saavedra; cuando se fue a La Plata y nos tuvo a mi hermano y a mí, nos dejó elegir todo menos el club, literal”.
“Siempre fui de Platense. A los 5 años entré a la escuela y era el único hincha; me volvían loco. En ese momento tenías al ‘Bichi’ Fuertes, Coudet, Espina, Spontón, e Islas. Perdías contra Gimnasia, Estudiantes, Boca o River y te gastaban toda la semana”, recuerda.
En su familia no sobraba el dinero e ir a la cancha era un lujo anual. “A los cuatro años mi viejo me llevó por primera vez. No teníamos plata, no se podía ir en familia. Hoy puedo decir lo que pienso porque tuve práctica en decir ‘yo amo a Platense’. Tenía doble mérito: hacía setenta kilómetros de ida y setenta de vuelta en tren”, reconstruye.
En la adolescencia su amor creció tanto que discutía con sus padres -a quienes recuerda como superhéroes que hacían malabares para que no faltara la comida- para escaparse a la cancha. “Me tocó ir a canchas muy jodidas donde había enfrentamientos todas las fechas. Fui a escondidas a canchas de la B donde mis viejos no querían que fuera, como Huracán, Talleres de Escalada o Almirante Brown“.
“Tenía doble turno en el colegio, así que faltaba a los talleres de la tarde y decía que me iba a entrenar para ganar tiempo. Así recorrí canchas muy picantes”, recuerda. “Era la época del aguante, de robarse los trapos y cagarse a palos. La peor cancha a la que fui fue la de Almirante Brown. La pasé mal; ibas con los colectivos de la barra o no ibas. Fui una vez con 17 años y nunca más. En esa época le tiraban tiros a los colectivos y la policía se iba a la mierda“.
Las primeras veces que se escapó hubo alguien que lo ayudó. “Hace poco le hicieron una entrevista a Juan ‘El Karateca’ -ex jefe de la barra durante los años 2000- y contó que me ‘apadrinó’ de pibe. Pedías una entrada y te daban un bife. Cada vez que iba de visitante él me daba una entrada”.
“Mi familia no tenía un auto que llegara a Buenos Aires. Con 16, como trabajaba, me pagaba el boleto en ‘la costera’ y si no me alcanzaba me colaba en tren. Saltaba el molinete y viajaba en el furgón del Roca con la capucha. A veces me bajaban, pero le encontraba la vuelta y Juan el Karateca me daba la entrada”, recuerda.
Mientras terminaba el colegio soñaba con ser futbolista. En 2005, Platense enfrentó a Chacarita en cancha de Racing, y Gerónimo, que jugaba en la Liga Amateur Platense, faltó a su partido para ir a verlo. “Le mentí a mi vieja diciendo que me iba a jugar, pero el técnico la llamó porque no estaba en la combi”.
“Me había llevado el botinero y las vendas a propósito. Mi vieja dijo ‘ya sé dónde está, se fue a ver a Platense‘. Empatamos 1 a 1 y cuando volví me castigó. Cuando me presenté a entrenar, me separaron del plantel”, recuerda. El castigo duró un año en el que pasó a entrenar con la Reserva, donde tampoco lo dejaron jugar. “Me quedé un año parado. Me comí la cagada a pedos y me dejaron afuera, pero todo pasa por algo. Hoy me arrepiento, pero no cambiaría nada”.
“Mi viejo me dijo algo en lo que terminó dándole la razón: Platense forja tu personalidad, porque ser de un club donde nadie más lo es te hace un bicho raro, y si te la bancas ahí, te bancás cualquier cosa en la vida”. Platense por sobre todo. “No hago contenido de fútbol, pero cuando juega Platense o hay algo entretenido reacciono en stream”.
Las historias que él mismo cuenta en sus streams, como la del día que instaló un tablero de alta tensión trifásico (que luego aclaró que se trató de un seccionador bajo carga) para salvar la transmisión televisiva del club, o cuando aseguró que, ‘en España, los únicos clubes argentinos que realmente se conocen son Boca, River y… Platense‘, lo convirtieron en parte fundamental de la identidad del club en redes sociales. “No hay ninguna historia con agregados, hay cosas que inventan a veces pero nada de lo que cuento tiene IVA”.
Tanto así, que luego de la obtención del ascenso de Platense a la máxima categoría en 2021, el nombre del streamer se convirtió en tendencia durante dos días seguidos. “Contra Estudiantes de Río Cuarto justo tenía un stream confirmado desde hacía un mes con Ysy A -reconocido artista de trap argentino- que nunca había hecho un stream con nadie. Claro, cuando cierro la entrevista con él ni siquiera estaba pensado el reducido”, recuerda.
“Teníamos 70.000 personas en vivo, no tenía esos números, salvo durante algún evento. Era algo muy raro, pero ese stream la rompimos. Tenía la pantalla y una tele atrás que no se veía. En un momento les dije: ‘cuando haya un momento de nerviosismo sáquenlo y vayan avisándome’. Cuando me dicen ‘Van a penales’ yo me quería morir”, relata.
“Sabía que íbamos a volver a Primera, pero jamás imaginé salir campeón ni jugar la Libertadores. Platense viene sufriendo hace un montón y ahora tocaron las buenas. Pasar de verlo en Flandria, donde éramos dos mil loquitos, a jugar con Fluminense en el Maracaná era algo que nadie soñaba”, expresa.
Video
La reacción de Momo el día que ascendió Platense
Aunque ver a su club vigente en la Libertadores le genera felicidad, cree que el certamen no debe ser la única prioridad. “El foco es la Liga, porque venimos de torneos muy malos. Tenés que preocuparte por eso, porque si te vas al descenso la Copa te la metés en el orto”, afirma.
“Como hincha, Platense juega un campeonato de bolitas y lo festejás, pero me preocupa la Liga. En la Copa Argentina se nos lesiona Luciano Giménez por jugar un partido secundario. Platense y Estudiantes son los únicos en tres competencias: Liga, Copa Argentina y Libertadores. Es difícil porque no tenemos su plantel”, remarca.
“Como en el país, la gente cree que estamos bien porque tenemos plata prestada del FMI o bonos. Hasta hace dos fechas estábamos a ocho puntos del descenso. Hay una falopa de ‘nos va bárbaro en la Copa’, pero mirá la liga: estuvimos 13 o 14 fechas sin ganar. Bajemos a la realidad: si hay que quedar afuera en octavos, quedemos afuera en octavos”.
“Hago un paralelismo entre el amor de una pareja y el amor por Platense. Como tantos otros clubes, tiene al hincha que sigue yendo, que sigue estando, que es socio, que sigue poniendo plata. Hay muchos que no fueron nunca a una cancha en el ascenso y no vieron a Platense descender dos veces como lo vi yo. Cuando ves ese infierno, no querés volver ahí. Hay muchos pibitos que no la entienden”.
” A veces es más fácil pegar el portazo e irte a la mierda, dejar de pagar la cuota o no ir más a la cancha porque perdimos la categoría o no salimos campeones. El amor real se ve en las malas. Cuando la mano viene fea sabés quién es tu amigo o la persona que tenés al lado. Esos no te van a abandonar en las buenas”, reflexiona.
Aunque varias veces dejó claro que no le interesa ocupar un puesto en la política del club, mantiene una buena relación con quienes lo hacen, y destaca: “Esta dirigencia la vio bien. La mejor decisión que tomó en mucho tiempo fue la de traer a Palermo. Cambió completamente la cara del club. Con el mismo plantel le ganó a Independiente Rivadavia, le empató a Boca, le dio vuelta un partido imposible a Barracas y ganó en la Libertadores. Las casualidades no existen. Si aplaudimos como foquitas vamos camino a la B”.
Firme en sus opiniones, agrega: “Yo no me quiero ir a la B. Colón se fue y no volvió más. No quiero eso”. Aún así, confía en el proyecto: “Platense se convirtió en un equipo que en el mata-mata nadie quiere cruzar. Platense te define. En los playoffs le ganó a todos y salió campeón. Le hizo frente a Racing, San Lorenzo y River, todos de visitante. No se caga en las definiciones. Que nadie se lo quiere cruzar es una realidad”, expresa.
A horas del partido ante Fluminense en el Maracaná, se muestra ilusionado. “Vas a jugar contra un rival con 140 millones de dólares de presupuesto contra 4 millones. Ellos venden un jugador y nos compran el club. Pero Platense le ganó a Corinthians en Brasil, a Coquimbo en Chile y a Peñarol en Uruguay. De visitante no siente la presión. Palermo no va a buscar el empate; cuando hacés eso, terminás perdiendo. Un 1 a 1 sería un resultadón. El tema es definir acá, que nos ha costado más”, analiza.
Durante el paso de Palermo por Boca, Momo miraba la Copa solo por él. “Ahora es la primera vez que sigo la competencia. Martín la jugó muchas veces y tiene experiencia. Filmaban su arenga antes de los penales. Tenés a Palermo diciéndote eso y ¡no necesitás escuchar nada más!. Confío en su criterio”.
Rumbo a Brasil, recuerda cuando ir a la cancha era un sacrificio. “Soy socio desde 2004. Me costaba pagar la cuota, estuve moroso y me reempadroné. Pasé de tener los peores laburos a dos empleos estables e ir en auto. En Libertadores metemos 30.000 personas, pero había que estar en la B Metro. Éramos 3000 de local y de visitante nos veíamos las caras los mismos. Algunos con los que me llevaba mal hoy son amigos o dirigentes”, recuerda.
En sus streams busca transmitir un mensaje a los jóvenes. “Me gusta escuchar a gente que idolatro hablar de cosas que me pueden pasar a mí. Está bueno que los pibes sepan que una persona de carne y hueso vive lo mismo que ellos. Me convertí en una especie de hermano mayor. Recibo mensajes pidiéndome consejos. Si no puedo resolver mi propia vida, ¿cómo te voy a dar un consejo a vos?”.
La exigencia rige en todos los aspectos de su vida, incluso en el stream. “Hay una crisis enorme de carisma y de liderazgo, y si la gente te toma como referente tenés que estar a la altura de las circunstancias“, cuenta. “La fama no tiene nada de lindo, o muy pocas cosas. Es una consecuencia de lo que hago, nunca la busqué ni me gusta. De la fama rescato el cariño de la gente: lo que se ve en redes sociales con el hate o los comentarios de mierda no existe en la calle“.
Ir a la cancha siendo una figura de las redes tiene otro precio. “Siempre hay mil fotos y mil videos. Yo saludo, esto y lo otro, la paso bien. A veces me saca cuando te piden una foto y el partido se está jugando, esas cosas no me gustan, pero la gente de Platense es lo mejor”, reniega. “A la popular no fui nunca más porque no puedo ver el partido, pero en la platea la mayoría ya me conoce y se ha sacado fotos conmigo. Antes tenía que entrar con el partido empezado y me iba antes de que terminara”.
Al igual que su amigo Martín (Coscu), su relevancia en internet le permitió acercarse al club desde otro lugar. Desde participar activamente en la presentación de Martín Palermo, a compartir comidas y planes junto a jugadores y ex jugadores. “Del ascenso me quedaron amigos. Jorge De Olivera, José ‘Chino’ Vizcarra, Gustavo Toranzo, Andrés ‘Tito’ Desábato. Hay jugadores que incluso se han ido como Mateo Pellegrino, que me regaló la camiseta con la que jugó un clásico con Argentinos Juniors, que ganamos 2 a 1 con un gol de él, y ahora está jugando con Mastantuono“.
“Matías Borgogno, que ahora ataja en Defensa y Justicia, tuvo una racha de dos o tres partidos que la gente lo puteaba. Yo le decía, ‘hermano, sos un arquerazo, no te prendas en esa’ fue una lástima no tenerlo más tiempo. También Vicente (Taborda) es un gran amigo. Fui a comer con él, hasta le presenté a una amiga una vez. Por él me agarré con un hincha en la puerta del club porque lo habían puteado y tenía dieciocho o diecinueve años, recién llegaba de Boca. ‘¿Sos boludo, recién arranca y lo puteas? ¿Qué ganás? ¿Te pensás que a él le gusta jugar mal?’”, recuerda.
“Guido Mainero, Ignacio Vázquez, Franco Zapiola, Pablo Ferreira, Víctor Cuesta, y Bautista Merlini son con los que más hablo, pero te diría que con casi todos. Es raro que yo no hable con los pibes del plantel. Como hincha sé que tengo cosas de mierda también. Me ha tocado defender jugadores y cerrar el culo con otros que no puedo ni ver. Me pasa. Desgraciadamente no puedo ser un hincha cualquiera ni opinar de un montón de cosas”.
El presente del Calamar en la Copa Libertadores es el sueño de cualquier hincha, y Momo estará en el Maracaná con la ilusión de ver al equipo hacerlo realidad. “No espero nada literal; lo que haga Platense va a estar bien. Esto es como un regalo de la vida, a caballo regalado no se le miran los dientes. Podemos ganar 2 a 0 o perder 4 a 0, eso no va a cambiar mi visión de Platense. Pase lo que pase voy a estar en el partido de vuelta en Vicente López aplaudiendo y agradeciendo. El fútbol lo definirá”, anticipa.
El fútbol en el mundo del stream muchas veces llega de la mano de locuras, retos y promesas, y Gerónimo tiene una. “Cuando clasificamos a la copa todos me dijeron que prometiera algo, y la verdad ni imaginé que íbamos a pasar de grupo. Había dicho que si ganábamos la Copa Libertadores, me iba a sacar una foto en p*** en el Obelisco”.
“Esa era la promesa, que seguramente va a suceder si Platense gana la Copa Libertadores. Platense va a ganar la Libertadores y yo me voy a sacar una foto en p*** en el Obelisco“, concluyó.
, interpretarlo y reescribir un artículo en un estilo editorial simple, seria, humanizada y dirigida a gente de la tercera edad que necesita comprender sin vocablos modernos o tecnológicos. Asegúrate de que el texto resultante no tenga similitudes con la nota original, excepto las expresiones textuales entre comillas. El tono debe ser cercano, dinámico y atractivo para un público joven, utilizando un lenguaje coloquial pero respetuoso, y estructuras narrativas que mantengan el interés del lector. Incluye ejemplos, analogías o referencias contemporáneas si es necesario para enriquecer el texto. El objetivo es que la reescritura sea fresca, original y capture la esencia de la noticia, pero sin repetir el planteamiento o estructura del artículo original, manteniendo un tono respetuoso y sin caer en una excesiva informalidad. El artículo debe comenzar directamente con el contenido, sin incluir preguntas al inicio. Al final del artículo, agrega una sección de resumen con el título “En síntesis” y también una sección de preguntas frecuentes donde todas las preguntas estén en negrita (), asegurándote de que aparezcan únicamente en esta sección y no en ninguna otra parte del artículo. Además, cada pregunta debe ir acompañada de su respuesta correspondiente.
Crédito de la fuente original: www.clarin.com
