La ley Johana Chacón y el deficiente rol del gobierno escolar provincial

Días atrás, la Cámara de Senadores de Mendoza aprobó por unanimidad la modificación de la Ley Johana Chacón, que convierte cada 4 de septiembre en el “Día Provincial en Memoria de Johana”. Esta norma busca mantener viva la memoria de la víctima y visibilizar la violencia de género.
La nueva denominación rinde homenaje a Johana Chacón, la adolescente desaparecida en 2012 en Lavalle, cuyo paradero aún permanece desconocido. La iniciativa fue impulsada por la Municipalidad de Lavalle, el Foro Intersectorial Huanacache y distintas organizaciones sociales del departamento.
La medida, aprobada en la Legislatura mediante el mecanismo de iniciativa ciudadana previsto en la Constitución provincial, fue tratada en la Comisión de Género. Su objetivo principal es visibilizar las violencias de género y fortalecer el trabajo pedagógico en las escuelas a través de la memoria activa.
La modificación de la ley busca institucionalizar la memoria de Johana como símbolo de todas las niñas y mujeres víctimas de violencia machista. Queremos que cada 4 de septiembre se convierta en un día de reflexión activa en las escuelas mendocinas, donde se aborden la promoción de derechos, la prevención de las violencias y la construcción de ciudadanía”, destacaron los promotores del proyecto, que ahora deberá ser aprobado por Diputados.
Silvia Minoli, ex directora de la escuela a la que asistía la joven, y una de las voces fundamentales en esta lucha, celebró este reconocimiento. Sin embargo, en varias declaraciones a la prensa se ha mostrado preocupada por el tratamiento que el gobierno escolar de Alfredo Cornejo -antes con la Dirección General de Escuelas y ahora con el Ministerio de Educación- aborda las temáticas de género y eventuales abusos a que podrían ser sometidos los alumnos mendocinos.
Minoli destaca que muchos docentes son obligados a no asumir estas temáticas y asegura que, cuando se las aborda, las prácticas que se realizan van en contra de lo que los especialistas recomiendan para no revictimizar a las niñas y niños afectados, para generar ámbitos de confianza y seguridad para docentes y alumnos, o para asumir la enseñanza de la Educación Sexual Integral que, pese a su obligatoriedad, en Mendoza es poco abordada.
El gobierno escolar y los equipos directivos deberían ser eje fundamental para motivar, incentivar, involucrar a las comunidades educativas completas y cuando se hablo de comunidades educativas se habla de las familias, los/as estudiantes, docentes y celadores/as. Es fundamental prevenir, para que las niñas y los niños no sufran abusos, no sufran violencia y/o puedan denunciar y contarle a un familiar, a su maestra, a quien sea que lo pueda escuchar y ayudarle. Hoy por hoy, eso no ocurre.
Estas falencias son evidentes desde el primer mandato de Alfredo Cornejo. Ahora, con el acuerdo electoral y filosófico firmado con el presidente Milei -un declarado enemigo de las políticas de género-, quizás se vean profundizadas. Lamentablemente…