El debate sobre el control de la música en la era digital.
Un grupo de activistas llamado Anna’s Archive reveló recientemente que lograron obtener una gran cantidad de contenido de Spotify y compartieron un torrent para descargar 86 millones de archivos. Además, afirmaron contar con 256 millones de registros de metadatos relacionados con nombres de artistas, álbumes y canciones en una cantidad masiva de información de 300 terabytes.
Anna’s Archive se autodenomina como un colectivo “archivista” y es conocido por ser el sitio de piratería de libros más famoso del mundo. En esta ocasión, llevaron a cabo la descarga utilizando una técnica llamada scraping, la cual consiste en extraer información de manera automatizada. Esta práctica también es utilizada por sistemas de inteligencia artificial generativa como ChatGPT para alimentar a sus chatbots, pero en este caso se aplicó a canciones.
El conflicto en torno a los derechos de autor y la piratería digital ha existido durante mucho tiempo. Desde la llegada de plataformas de intercambio de archivos como Napster, eMule, Kazaa o Ares en los años 90, la industria cultural ha enfrentado disputas constantes por la circulación no autorizada de contenidos. Uno de los momentos más emblemáticos de esa época fue la demanda que la banda Metallica presentó contra Napster en 2000, convirtiéndose en un caso icónico de las batallas legales entre artistas, discográficas y servicios de distribución digital.
En la actualidad, el problema ha evolucionado ya que no solo se trata de usuarios que desean evitar pagar, sino de grandes corporaciones que utilizan la información para entrenar sus modelos de inteligencia artificial. Un ejemplo de esto fue cuando Meta, la empresa de Mark Zuckerberg, utilizó libros pirateados para alimentar a su modelo de inteligencia artificial llamado Llama.
La música también ha sido objeto de avances tecnológicos, como Suno, una plataforma que permite generar canciones completas a partir de un “prompt” del usuario. Si bien la disponibilidad de esta cantidad masiva de música fue recibida con entusiasmo por aquellos que no desean pagar por Spotify, también generó un debate sobre quién se beneficia más de esta descarga: las empresas de inteligencia artificial que nutren a sus modelos con grandes cantidades de información.
En síntesis:
Un grupo activista llamado Anna’s Archive compartió un torrent con 86 millones de archivos descargados de Spotify, junto con 256 millones de registros de metadatos. Esta acción ha generado un debate sobre los derechos de autor, la piratería digital y el uso de la información por parte de las empresas de inteligencia artificial.
Preguntas frecuentes:
- ¿Qué es scraping y cómo se utilizó en este caso?
El scraping es una técnica que consiste en extraer información de forma automatizada de una plataforma digital sin autorización expresa. En este caso, se utilizó para obtener canciones y metadatos de Spotify. - ¿Por qué la descarga de esta cantidad masiva de música generó controversia?
La descarga plantea cuestiones sobre los derechos de autor, la piratería digital y el uso de la información por parte de las empresas de inteligencia artificial. - ¿Qué implicaciones tiene esta acción para la preservación cultural?
La acción destaca la importancia de la preservación cultural en un contexto digital y plantea interrogantes sobre quién controla el acceso a la cultura y con qué propósitos.
Crédito de la fuente original: www.clarin.com
